10 Consejos para escritores vitalistas

No deja de sorprenderme que algunos escritores se pongan en contacto conmigo para pedirme algún consejo o recomendación para orientar sus carreras, pues, en sentido estricto, tal vez yo no sea la persona más adecuada. Pero me halaga que se dirijan a mí y, sin darme cuenta, llevo el suficiente tiempo en esto como para poder ofrecer, al menos, unas cuantas impresiones.  Tal vez no logren que consigas tus objetivos, pero te garantizo (sí, a ti en particular) que te harán la vida de escritor novel un poco más llevadera -lo que en cierto modo significa “sin esos deseos de arrojarte por la ventana alguna que otra tarde”-.

No voy a entrar a discutir el futuro de las editoriales, del mundo del libro en general y otras derivas que, francamente, no me corresponden y poco a poco dejan de interesarme. Hay algo que tengo claro, la gente, los lectores, seguirán consumiendo historias sea como sea y en el formato que los tiempos impongan. Mis recomendaciones, por lo tanto, tienen un carácter general y -aquí está el giro interesante- de utilidad (espero) para más ámbitos de la vida.

Sin más rodeos:

1- El resentimiento no es atractivo. Dicho sin ceremoniales: deja de lloriquear. Deja de andar con la cantinela de que el mundo te debe algo y que los lectores (que no son imbéciles, si lo desean, te encontrarán) pierden la oportunidad de conocer tu obra porque las editoriales -sí, esas que publican libros mucho peores que los tuyos (y no niego que sea verdad)- no quieren sacar al mercado. De verdad, hazme caso, aunque no pases de esta línea: compórtate como un adulto, por favor y, sobre todo, sé respetuoso con los compañeros y los lectores: ellos no tienen la culpa de tus desgracias.

2- Mata al pájaro de tu cabeza que te susurra que tu libro es lo mejor que se ha escrito desde los inicios de los tiempos. Lo sé, es una fantasía recurrente. Todos en algún momento hemos pensado que nuestra obra es única y casi que podría establecer un antes y un después en el panorama de las letras. Falso. Acaba con esa idea cuanto antes. Esto no quiere decir que no confiemos en nuestra obra, pues debemos hacerlo y hasta las últimas consecuencias. Pero seamos un poco humildes. Sólo hay que dar un paseo por cualquier librería para darte cuenta de que hay miles, ¡millones!, de libros como el tuyo, como el mío y como el de ese otro. Además, no creo que deba recordarte algunos nombres, ¿verdad? (Homero, Cortázar, Chesterton, Joyce, McCarthy, Ford… Veo que lo has pillado). Así que ten fe en tu proyecto y libera a tu pájaro interior.

3- Nadie se hace grande imitando a los demás. Este lema está tomado de la publicidad. Por supuesto que no voy a recomendarte que escribas lo nunca escrito (ya te he dicho que puede llegar a ser más complicado de lo que parece), pero sí que te esfuerces un poco. Las modas están bien, aunque debes admitir (y en el fondo de tu corazón lo sabes) que escribir “la misma” novela otra vez, de manera deliberada, no es el camino. ¿Quieres ser otra de esas cubiertas sin nombre con esposas y antifaces? No me parece mal que se le suministre a cierto sector del mercado literario más carne para su picadora. Mi sugerencia: si lo haces, que sea con pseudónimo. Dudo mucho que en unos años te sientas cómodo en tu papel de “fotocopiadora humana”.

Dicho esto, está claro que todos tenemos influencias (salvo los autores que admiten abiertamente “no tener tiempo para leer” y que deberían sufrir un destino similar por parte de sus lectores potenciales, con el añadido de “les”: “leerLES”). Un buen amigo personal me dio una gran consejo hace años y lo comparto con vosotros: “Las influencias no hay que ocultarlas; si las hay, que se vean”. Es mucho más honesto que pretender (¡e incluso decir!) haber escrito un libro mucho mejor que el de Dan Brown, Ken Follet, Stephen King o todos juntos. De ser así, te garantizo que los demás lo notarán.

4- ¿Por qué una editorial no publica mi fabulosa novela? Hay varias respuestas, pero la básica es que una editorial es un negocio y, en consecuencia, invierte en aquello que cree le resultará más rentable. Ya hablaré de ello más adelante, pero de entrada te sugiero que reflexiones sobre un par de ideas: ¿te has dado a conocer lo suficiente? ¿Tu novela presenta una factura profesional o de aficionado? Créeme, estos tipos tienen un olfato envidiable: una mala elección de guiones, párrafos y otros “pequeños” detalles te delatará. ¿La solución? Sencilla: lee (siempre) y fíjate en cómo está maquetado el libro de ese autor que tanto te ha influido. Te sorprenderás de los detalles formales que has pasado por alto. Dos observaciones rápidas: examina con detenimiento la colocación correcta de los guiones (largos, por favor) en los diálogos y, ¡por Dios!, detrás de un punto y aparte no va siempre un doble espacio.

5- El estigma de la autoedición. Olvídalo. La autoedición es otro camino cada vez más frecuentado por muchos autores consagrados (véase el caso de David Mamet, por ejemplo).  Indudablemente, cuando entres en ese terreno lo harás con tus propias armas y dejarás de ser un escritor a palo seco para ser tu propio editor, agente y director de marketing. ¿La buena noticia? Tendrás un control absoluto sobre tu trabajo y los beneficios pueden llegar a ser mayores. Luego te diré más cosas, algunas de las cuales llegarán a sorprenderte. Por ahora retén esta idea en tu mente: ya eres escritor. Y punto.

6- La autoedición puede llegar a captar la atención de las editoriales. Me temo que tengo que darte una mala noticia, que, para tu alivio, puedes gestionar y convertir en una poderosa arma. Antes de autopublicar un libro (ya sabes a qué me refiero) y lanzarte a la batalla de la promoción más o menos elegante, deberías preguntarte por tus objetivos: ¿Quieres llamar la atención de una editorial? ¿Quieres darte a conocer y ganar lectores? ¿Quieres ser tu propio jefe? Todas las respuestas son válidas. La mala notica es que una novela autoeditada pierde muchas oportunidades de ser fichada por una editorial. ¿Por qué? Porque pueden verla, y en muchos casos con razón, como una novela “quemada”. Ya sé que estáis pensando en algunos casos e incluso editoriales. En el escenario español, por poner un ejemplo, sólo una (y estupenda) continúa apostando por los autores que han despuntado en la Red. El resto ha ido replegándose al comprobar que… el mercado del ebook no es muy similar al del papel y unas cuantas ventas a golpe de clic no te van a convertir en un bestseller en papel. Es así de sencillo. Por otra parte, la oferta es grande y la “sala de lectura” cada vez está más despoblada (por desgracia).

Puede, por tanto, ser una buena idea “sacrificar” alguna novela con el objetivo de ganar lectores y nombre, al tiempo que te sacas unas monedas. Pero si deseas publicar en una editorial, tal vez lo mejor sea dar los pasos en otra dirección. No tengas prisa: si gustas, tarde o temprano, incluso las editoriales se interesarán por tus obras anteriores. De modo que no dejes que tu ego te juego una mala pasada y mantén la calma.

7- Promoción Do It Yourself. Un punto delicado, sin duda. La tendencia natural es practicar el spam a diestro y siniestro. En cierto modo, todos hemos mordido esa golosina envenenada. Pero sé sincero: no imaginas a tu autor favorito recomendándote cada cinco minutos su novela mediante un tuit-corta-y-pega. No lo olvides: no eres un robot; eres un escritor de carne y hueso y si vas persiguiendo (acosando) a los lectores, no estarás hablando muy bien ni de ti ni del valor de tu obra. [Te veo venir: “Pero a los autores consagrados la editorial les hace mucha publicidad”. No lo niego, pero, ¿durante cuánto tiempo? La cantidad de libros que publica una editorial no les permite centrarse en tu obra más de ¿quince días? Los gordos, gordos, pueden incluso tener su propia agencia de publicidad y marketing como es el caso de Coelho. Mientras tanto, es mucho más recomendable ser realista: aunque publiques en una editorial, tú tendrás que (auto)promocionarte].

¿Cómo darte a conocer? Bueno, sé ingenioso. Está claro que si nadie te conoce, no van a comprar tus novelas, pero respétate a ti mismo y respeta a tus lectores potenciales. te confesaré un secreto: si quieres que hablen, y bien, de ti, empieza por hablar bien de los demás. Los logros de los demás también deben ser importantes para ti. El narcisismo absoluto da mala imagen y no le gusta a nadie (quizá sólo a ti). Y, hazte un favor, no seas invasivo y revisa el punto 2 y asume que tu libro no cambiará la historia de la literatura en un plazo más o menos corto.

8- La literatura todo a cien. Sin rodeos: sólo te servirá para darte a conocer. Yo mismo he fijado precios mínimos durante años y la cosa no ha ido mal. Después hay que cambiar el tercio. Con precios por encima de los 3€, tus ventas se resentirán, pero aquí tendrás que tomar una delicada decisión: ¿Si tú mismo no te valoras, crees que los demás lo harán? Un precio de 2,99€ (máximo) te ayudará a mantener el equilibrio entre precio competitivos y aportar valor a tu obra, al tiempo que te proporcionará mayores royalties en la mayor parte de plataformas dedicadas al mercado digital. “¿Pero voy a vender menos?” 99% de probabilidad de que así sea. Tú decides; sé que es difícil. Evalúa tu status dentro del panorama literario y obra en consecuencia.

9- La desesperación es la antesala del resentimiento. No todo vale. Estupendo, has llegado hasta aquí y espero que a un punto dulce de tu andadura como escritor: llegan las primeras ofertas editoriales. Te sientes feliz y tentado de decir sí a la primera de cambio. ¿Debes aceptar cualquier cosa? De nuevo, It´s up to you, si bien te invito a considerar lo siguiente: una editorial debería aportarte o más prestigio o mas beneficios. Sencillo. ¿Estás seguro de que deseas firmar con una editorial que va a dar una difusión pobre a tu amada novela o incluso paralizarla, quedándose con los derechos de la misma? Medita. Sí ,medita y no dejes que tu ego vuelva a tomar la delantera. Si tu sueño es ver tu obra en papel sin más, debes saber que hay plataformas que te lo permitirán sin que pierdas los derechos y mantengas el control de tu trabajo.

10- Y por último, aunque no menos importante, DISFRUTA. Recuerda que, en España, no más de cien escritores viven al cien por cien de la literatura y te aseguro que no todos llevan el ritmo de vida de Tony Stark. Éste no es un camino ni fácil ni rápido. Tómate tu tiempo, aprecia cada paso en esta aventura maravillosa que es la literatura. Conocerás a personas estupendas y tendrás la agradable sensación de formar parte de un colectivo fantástico. Sigue soñando y, sin duda, algún día tus sueños se harán realidad.

Old-Typewriter

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10 comentarios en “10 Consejos para escritores vitalistas”

  1. Estoy de acuerdo en todo, pero a veces es difícil no agobiarse o resentirse emocionalmente cuando las cosas no salen como uno quiere. Ser indie no es tan fácil como la gente cree, no sólo hay que ser escritor, hay que ser editor, corrector, publicista y algo de artista… Por eso lo mejor es hacerlo sin grandes expectativas, por placer, para disfrutar… Porque lo más importante es ser feliz. Y eso esta en la cabeza de cada uno, se puede ser feliz con muy poco. Pero claro esta es una conclusión que ambos compartimos después de muchas peripecias Gabri, cuesta entenderlo y llegar a este punto. Es como una evolución emocional del indie…

  2. Me ha encantado tu post!.
    Yo he autopublicado por la satisfacción de ver un libro con mi nombre, pero puedo asegurar, que he disfrutado muchísimo, desde que escribí la primera página, hasta hoy.

    1. Mil gracias por tus amables palabras, Chelo. Siempre repetiré que la ilusión y la alegría deben seguir siendo el motor de nuestra escritura (por grandes que sean nuestros éxitos literarios y vitales). Un abrazo.

  3. Tal vez mi petición parezca un poco fuera de lugar, pero me tomo el atrevimiento de pedir algún consejo para quieres queremos incursionar en la escritura y no tenemos idea de como empezar. A veces creo que mi estilo para redactar no es muy bueno y es una de las primeras cosas que me gustaría mejorar; ¿Hay algún consejo inicial que puedas darme?
    ¡Muchas gracias!

    1. Hola Dani, tu petición no está fuera de lugar en absoluto. Si ya sientes la necesidad de escribir, aunque no sepas por dónde empezar, ya has dado un gran paso. El consejo inicial es siempre el mismo: leer mucho, muchísimo y realizar una lectura atenta, prestando atención a los detalles de la narración, a cómo estructura tu autor(es) favorito sus tramas y cómo construye sus personajes. Luego puedes escribir sin muchas pretensiones y con una actitud lúdica y de aprendizaje (sin tomarte muy en serio). Puedes incluso -lo harás, todos lo hemos hecho- imitar un poco a tus escritores predilectos (ya tendrás tiempo de construir tu propio estilo). Y no está nada mal que eches un vistazo a algún libro sobre cómo escribir, por ejemplo, el clásico de Stephen King Mientras escribo. Espero haber sido de utilidad. Un saludo.

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