Lección de finanzas elementales para escritores sofisticados (o por qué tus sueños pueden hacerte perder dinero)

maxresdefault

En caso de que tus musas paguen tus facturas, este post no es para ti. Pero en el caso harto probable de que no sea así, está claro que debe interesarte y mucho.

Ya sé que hablar de literatura, finanzas, economía y eso tan terrible que es el dinero en una misma conversación puede hacer que salten tus alarmas (te aseguro que las mías también, hace unos meses), pero debes afrontar el hecho de que tú también comes, quizá tengas una hipoteca, y un montón de gastos más. Así que hazte un favor y aparca aunque sea de un modo temporal tus prejuicios.

Lo primero que debes entender es que parte de esta situación se debe a la diferencia entre la percepción que se tiene del asunto de los libros y de los agentes que intervienen en él. Abreviando: se suele asumir que publicar un libro es un sueño para su autor, mientras que para la editorial es un negocio. Sencillo, ¿verdad? No voy a entrar aquí a desenmarañar el asunto de las creencias respecto al dinero (quizá el elemento más incapacitador a la hora de generarlo), pero sí te diré que a partir de aquí todo se precipita al vacío… para ti.

La segunda noción que tienes que tener muy clara es la diferencia entre un activo y un pasivo —en un sentido financiero, claro está—. Para que lo entiendas a la primera, recurriendo a la «definición» que ofrece Robert T. Kiyosakiun activo es lo que hace que entre dinero a tu bolsillo y un pasivo lo que hace que ese dinero salga de él.En principio, tu libro es un activo, pero sin que te des cuenta puede convertirse en un pasivo si persigues tus sueños de manera ingenua y desordenada.

9786265_m

Voy a explicarte la situación tipo que experimenta el escritor principiante. Has escrito tu novela y contactas con una editorial; usando la «máquina del tiempo» llegamos al punto en que la editorial te dice que está interesada en tu obra y te ofrece lo siguiente: publicar tu libro sin pagarte un adelanto (o uno muy bajo), publicar tu trabajo en digital, y si todo va bien, sacarlo en papel. ¿Te suena lo que te estoy diciendo? Claro que sí. Nota que ese «si todo va bien» ya te está convirtiendo en un comercial de la editorial, en un trabajador ¡sin sueldo, a comisión! A partir de este punto, tu activo empieza  a convertirse en pasivo. ¿Por qué? Porque vas a tener que emplear mucho tiempo (el único activo que jamás se recupera) en hacer que tu editorial se enriquezca un poco más con la esperanza de lograr tu sueño. El problema es que, de este modo, entras en una cadena difícil de romper.

Lo primero que vas a advertir es que tus ingresos, paradójicamente, van a reducirse, pues ya no vas a percibir royalties del precio total, sino del porcentaje que perciba la editorial. Para que lo veas de un modo gráfico: si tu libro cuesta 1,99 €, como indie, y en Amazon (lo siento por los críticos, pero debo mucho a esta plataforma y siempre me ha tratado bien) te llevarías el 35% de las ventas (70% si el precio es igual o superior a 2,99€), pero si estás con una editorial te llevarás el 16% —siendo generosos— de lo que ellos perciban. Haz cálculos y verás que de ese mismo libro y a ese mismo precio, tu beneficio se reduciría drásticamente.

Lo sé, es horrible, pero tienes que estar preparado para recibir royalties anuales de 30€. ¿Cruel? Créeme, sólo estoy intentando ayudarte.

La siguiente pregunta, obviamente, es: ¿y qué puedo hacer para salir de esta espiral?

hacer-suenos-realidad

En este punto debes tener en cuenta la situación en la que te encuentras:

1—Si eres un escritor que todavía no ha publicado nada en una editorial, debes aceptar la oferta que ésta te ofrezca, pero sin el objetivo de ganar dinero; sólo con la idea de conseguir tu carnet de escritor profesional. Esto te permitirá poder presentarte con más fuerza delante de esa misma editorial más adelante o como excelente carta de presentación para ir a visitar a otras. ¿Mi consejo? «Sacrifica« una única novela.

2—Si ya tienes un poco de experiencia, te sugiero: negociar el mejor adelanto posible, asegurar una edición en papel y una buena distribución y firmar una campaña de promoción mínimamente sensata (de hecho, yo estaría dispuesto a aceptar un adelanto inferior siempre que el compromiso promocional fuese MUCHO más fuerte.)

Si la editorial no acepta, plantéate buscar otra —aunque sea más pequeña, pero apueste más fuerte por ti— o pasarte de nuevo al lado indie. Ya tienes lo más difícil: el sello de aprobación editorial. Serás un escritor o escritora que autopublica porque así lo elige y no porque la editoriales le den de lado. Parece una tontería, pero tu autoestima saldrá reforzada. Incluso podrías convertirte en el nuevo enfant terrible de la literatura…

Recuerda esta idea: si alguien no tiene nada que perder, no va a mover el culo para nada. ¿Lo pillas?

Así pues, si decides pasarte al lado del DIY, recurre a profesionales de la edición, maquetación y cubierta (ser indie no debe ser sinónimo de cutrez), lee algún libro sobre cómo escribir y empezar a moverte (p. ej., Mientras escribo, de Stephen King), créate una marca personal (Ecequiel Barricart puede ayudarte) y aprende un poco de marketing para escritores (nadie como Neus Arqués para darte alguna pista.)

Usa tu cerebro. Es tu mejor activo.

Anuncios

2 comentarios en “Lección de finanzas elementales para escritores sofisticados (o por qué tus sueños pueden hacerte perder dinero)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s