¿Ciencia ficción?

Retro futuro

 

 

 

Lo admito: nunca he sido un amante de la ciencia-ficción. De hecho, hasta hace bien poco creo que no había leído nada perteneciente al género al margen de algunos clásicos como los de H. G. Wells o Bradbury.

Iré más lejos: no sólo nunca me ha gustado sino que, además, huía de ella; platillos volantes, espadas láser, habitantes de Andrómeda, marcianos y todo tipo de extraterrestres no llamaban mi atención ni se ajustaban a mi sensibilidad lectora.

Pero la vida da muchas vueltas, ¿verdad?

 

Guerra de Nervios 001

 

 

El caso es que, para mi sorpresa, acabé escribiendo una novela que bien podría englobarse dentro del género: Los pasajeros. ¿No parece un tanto contradictorio? Trataré de explicar qué me hizo cambiar de opinión.

Mi idea inicial era escribir una historia con los viajes en el tiempo como telón de fondo. Siempre me ha gustado documentarme antes de escribir. Me parece una postura saludable y necesaria. Ya el propio Aristóteles recomendaba empezar por los predecesores. Y es cierto. ¿Para qué lanzarse a escribir sobre cualquier cosa sin saber lo que otros antes han dicho al respecto?

El caso es que devoré los textos de Heinlein, Sturgeon, Phillip K. Dick, Arthur C. Clarke, Asimov, más Bradbury, etc., y entonces llegó la sorpresa: la ciencia-ficción no iba sobre OVNIS ni galaxias lejanas; versaba sobre nuestra propia realidad; constituía un laboratorio en el cual analizar el futuro de la especie y el destino de nuestra sociedad y la humanidad en su conjunto.

 

retrofuturismo_1

 

 

Por supuesto que muchas de las ideas alocadas de aquellos autores se han cumplido. Otras no. Pero eso es absolutamente irrelevante. La reflexión acerca de hacia dónde nos dirigimos, los riesgos que entraña nuestra forma de organizarnos y distribuir los bienes materiales, la crítica al Sistema, la negación de algunos “valores” y la reivindicación de otros mucho más racionales y humanistas constituyen el núcleo de la denominada ciencia-ficción.

Es por ello que cada vez que escucho aquello de scifi ahora lo veo de otra manera; ahora sonrío y pienso “¿Se cumplirá o no?”. O, como si de un lema ciberpunk se tratase, me digo: “el futuro ya ha tenido lugar”.

 

heshka6

Los pasajeros. El viaje está a punto de comenzar

montaje portada ok_2

 

 

 

 

Supone para mí un gran honor poder presentaros oficialmente Los pasajeros, mi última novela, editada por B de Books (la división digital de Ediciones B) y que saldrá a la venta el día 14 de mayo de 2014  y estará disponible en todas la plataformas (Amazon, iTunes, FNAC, Casa del libro, Google Play, Kobo…). El lanzamiento está previsto en formato digital a fin de que llegue a vosotros de manera inmediata y a un precio acorde a los tiempos que nos han tocado vivir. Los lectores más tradicionales tendrán que esperar unos meses para el aterrizaje en papel.

 

A fin de que conozcáis un poco mejor este trabajo tan personal, quiero poner a vuestra disposición un montón de material, incluyendo los primeros capítulos (que podéis leer pinchando en el enlace).

 

¿Qué se puede decir de Los pasajeros? En primer lugar, aquí tenéis la sinopsis:

 

Cinco personajes (una filósofa lectora de Chesterton, un tipo que afirma ser el Zorro, un médium, un muchacho que vive en una furgoneta con su padre y una curiosa gata) coinciden en extrañas circunstancias. Muy pronto advertirán que deben llevar a cabo una importante misión sobre la cual desconocen los detalles.

Descubrirán que están siendo observados por un extraño grupo de hombres que parecen sacados de un cuadro de René Magritte. Se autodenominan los golconditas y guardan la clave de un enorme misterio cargado de tintes cósmicos.

 

Los pasajeros aborda la cuestión de los viajes en el tiempo, la reencarnación, el impacto de la new age, el peso de la física cuántica en nuestra vida cotidiana y la necesidad del equilibrio. Es una novela cargada de humor, humanidad y mucha esperanza.

 

Cuenta con personajes reales, lectores y escritores, cuyos perfiles pueden rastrearse en Twitter y otras redes sociales.

 

LOS PASAJEROS ES LA NOVELA DEL CAMBIO

 

Como podéis ver, vuestra participación, la de los lectores, ha sido decisiva e incorporada a la novela. En cierto sentido, Los pasajeros es la novela que has escrito tú.

 

Asimismo, quisiera compartir con vosotros las impresiones de algunos lectores cero, tales como la de Juan Luis Galán Olmedo (@utopiadesuenyos) y la de Sara Barberá (@greenpeeptoes).

 

Como es sabido por vosotros, me gusta incorporar banda sonora a mis novelas. Aquí podéis escuchar la BSO de Los Pasajeros.

 

Por último, me gustaría anunciaros que, en breve comienza el rodaje de un documental sobre la novela, donde podréis conocer más detalles acerca de su creación, de la conexión entre realidad y ficción, de cómo un autor interpreta la sociedad en la que vive y muchas otras cosas.

 

Si has llegado hasta aquí, la probabilidad de que te hayas convertido en un pasajero es muy elevada. Bienvenido a bordo y no lo olvides:

¡Larga vida a los hombres y mujeres libres!

EL VIAJE HA COMENZADO

 

 

montaje portada ok

Algunas observaciones a propósito de Los Pasajeros

montaje portada ok_2

 

 

Los lectores que ya han disfrutado de las primeros capítulos de Los pasajeros no han dudado en calificarla de “valiente”, “arriesgada”, “atrevida”, “hipnótica” e incluso de “rara”. Yo añadiría a la lista de calificativos el de comprometida. He decidido, por tanto, y antes de su próximo lanzamiento ofrecer algunas consideraciones sobre la misma.

Lo primero que advertirá cualquiera que se adentre en sus páginas será que la novela arremete contra cualquier convención propia de cualquier género al que se la quiera adscribir (¿Thriller sin armas ni violencia ni sexo? ¿Ciencia-ficción sin naves espaciales procedentes de planetas lejanos? ¿Fantasía sin orcos ni ninfas ni vikingos?). Nada de esto es gratuito.

Ciertamente, Los pasajeros se aleja sustancialmente de mis anteriores trabajos; es un obra más contundente.

¿A qué se debe este cambio de registro? La decisión atiende a razones morales. Desde mi punto de vista, nuestro país -y mucho me temo que el resto del planeta- atraviesa un momento histórico delicado. Es obligación de un autor no sólo entretener (que también), sino también aportar ideas y herramientas necesarias para el cambio. Siempre he defendido que entretenimiento y cultura no son excluyentes y, en este periodo, este presupuesto se hace más necesario que nunca.

De haber escrito una novela de mero entretenimiento -repito que Los pasajeros cumple esa función (de lo contrario habría escrito un ensayo)- consideraría que habría contribuido al mantenimiento del statu quo, ofreciendo otra cortina de humo y un poco más de “opio” que desviase la atención del estado real de las cosas.

En este sentido, y sin ánimo de resultar presuntuoso, puedo asegurar que Los pasajeros es una novela necesaria, entendiendo por “necesaria” en este contexto una narración útil para el conjunto de la comunidad; una novela humana y con pretensiones de trascender el espacio puramente literario. Una novela que ofrece armas, siempre pacíficas, listas para promover una sociedad más igualitaria y justa.

Tal vez esto suene un poco brechtiano. Nada más lejos de mi intención.

Puedo adelantar, y lo hago sin ningún pudor o falsa modestia, que Los pasajeros no dejará indiferente a ningún lector. Si para bien o para mal lo dejo a vuestra consideración. Por lo pronto, y si os apetece anticiparos al futuro, os invito a hojear sus primeras páginas y sumergiros en un viaje en el tiempo de la mano de una filósofa, un médium, un chaval que vive en una furgoneta, El Zorro… y una peculiar gata.

¡Larga vida a los hombres y mujeres libres!

LOS PASAJEROS (Primeras páginas)

La casa del escritor

Para cualquier autor, mostrar al público su nueva obra entraña una mezcla de terror y satisfacción. En mi caso, que dedico una media de dos años a escribir una novela (desde su gestación mental hasta que llega la última versión), supone un momento único.

Tengo especial cariño a Los pasajeros pues, por una parte, es la primera novela que no será autopublicada directamente y, sobre todo, porque se aleja notablemente del estilo al que tengo acostumbrados a mi lectores.

Por otra parte – y he aquí la noticia que he guardado en secreto- la novela irá acompañada de un documental sobre la génesis del libro. Será realizado por una productora independiente en colaboración con la Universidad de Murcia y emitido antes de la publicación del libro. En él podréis ver cómo funciona la mente de un escritor, la razón por la que se eligen ciertos temas y qué relación guardan con la realidad que nos ha tocado vivir. Podréis acompañarme a lo largo de mi día a día y visitaréis algunos de los escenarios que me han inspirado. No obstante, volveremos a hablar sobre este tema más adelante.

Lo que hoy pongo a vuestra disposición son las primeras 36 páginas de la novela, coincidiendo con la llegada de los Reyes Magos. Conoceréis a tres de los cinco personajes principales, en este caso a Teresa de Silva, una enigmática filósofa amante de Chesterton; a Nico García, un chico que vive con su padre en una furgoneta; Cata, una misteriosa gata;  un tipo que afirma ser el ZorroTim Heredia, un médium canalla y juguetón.

Como en toda narración arquetípica, no podría faltar un antagonista: los golconditas, un extraño grupo compuesto por personajes que parecen sacados de un cuadro del pintor belga René Magritte… y mucho más. Aunque tendréis que esperar a la publicación de la novela para conocerles.

Por lo demás, puedo adelantaros que la novela aborda la cuestión del viaje en el tiempo desde una doble perspectiva, científica y literaria, al tiempo que constituye una especie de manual de guerrilla para afrontar ciertas circunstancias de nuestro presente y, de paso, poder cambiar el estado de las cosas de una manera pacífica.

Los pasajeros es mi novela más política y más compleja, pero también la más humana.

Deseo cautivaros con esta historia y, por supuesto, espero vuestras opiniones.

¡Larga vida a los hombres y mujeres libres y larga vida a Los Pasajeros!

Descarga los tres primeros capítulos pulsando en LOS PASAJEROS (Primeras páginas)