#ElMundoQueYoQuiero

Volvemos a la carga con nuestra propuesta de novela «enriquecida» y un puntito transmedia.

En esta ocasión, tal y como ya os adelanté en este post, quiero contar con vuestra ayuda para mi tercera novela, #LosPasajeros #ThePassengers. El procedimiento es muy sencillo: podéis hacerme llegar a mí y, mucho mejor, al resto de lectores e interesados vuestras propuestas acerca de cómo mejorar el mundo; cómo hacer de este lugar un sitio mejor para vivir, más justo e igualitario. Para ello disponéis de un buen puñado de canales:

Twitter: Hemos habilitado un hashtag #ElMundoQueYoQuiero. Este tag será incorporado a la novela, de modo que vuestras sugerencias –incluidas o no- podrán ser rastreadas y, ya de paso, fomentaremos el diálogo entre lectores, autores e internautas afines al proyecto.

Facebook: Sentíos libres de colgar en mi muro vuestras ideas. Serán bienvenidas.

También podréis enviármelo a mi mail (si lo buscáis lo encontraréis), pero a mi juicio desvirtúa el sentido del experimento.

Señoras y señores, la diversión está servida. Gracias y abrazos.

People have the Power

People Have The Power

Héctor G. Barnés publicaba el siguiente reportaje: «Es imposible ganarse la vida si no trabajas para el mercado internacional» y tuvimos que darle la razón.

¿Eres escritor indie y has sentido que la industria editorial te daba de lado? ¿Has optado por lloriquear, patalear y, finalmente, criticar a las editoriales -haciendo gala de un evidente resentimiento- porque no se interesan por tu «fabulosa novela» (esa que, de ser publicada, desbancaría a Dan Brown y Ken Follet juntos)? Deja de hacerlo, no merece la pena, y pasa a la acción.

La ceguera del sector editorial ya no es ninguna novedad y no deberías perder ni un segundo más malgastando tu valiosa energía luchando contra editores y agentes, enviándoles  manuscritos que acabarán en la papelera sin ser leídos. No te engañes: tu caso no es diferente. El milagro no va a suceder… por los cauces convencionales, claro está.

Hace tan sólo unos días, mi amigo, el también escritor, Pablo Poveda, me remitía una lista de sitios donde puedes vender tu libro y obtener mayores beneficios que con el gigante Amazon, ese lugar al que todos recurrimos y que se ha convertido en la nueva plataforma de autoedición. Y es genial, pero no lo olvides: para ti es un sueño, para ellos un negocio. ¿Deberían ser las cosas así? Cambia el chip y empieza a pensar como un empresario. No te declares sólo a Amazon, hay otros amores.

Siguiente paso, ¿vas a quedarte de brazos cruzados, esperando que las editoriales te llamen por teléfono porque tu libro está en no sé qué posición en algún ranking y durante no sabemos cuánto tiempo? Puedes hacerlo, y hay ejemplos de que en ocasiones funciona. Pero también puedes ir más lejos… Todos sabemos que nuestras obras se venderían mejor en papel porque, lo queramos o no, en España al menos, lo del libro electrónico es todavía un recuerdo del porvenir. Ahora bien, ¿qué sucedería si la gente, los lectores, el público, pasasen a la acción y pidieran directamente a las editoriales un libro determinado? En ese sentido, personalmente he tenido aliados muy valiosos que no han tenido reparos en «boicotear» cariñosamente a las editoriales a fin de que abran los ojos. Los ejemplos son numerosos (y lamento dejar a la mayoría fuera de este texto pero no de mi corazón), pero quizá la más contundente haya sido y siga siendo mi querida Montse Martín Domíguez (a la que envío un cariñoso saludo desde aquí).

¿Más ideas? No lo he llevado a cabo, pero los lectores podrían crear un hashtag con el cual sugerir a las editoriales que publicasen tal o cual libro, ejerciendo así su capacidad de decisión. Se me ocurre algo como… #UnBunkerDePapel (cada cual que lo sustituya por la obra o lema que estime) y remitírselo directamente a la editorial que considere oportuna.

O un paso todavía más. He iniciado esta entrada con un reportaje de Héctor Barnés y no ha sido por casualidad. Es cierto que en otros lugares nuestras oportunidades tal vez sean mayores que aquí, concretamente en los lugares de habla inglesa. ¿Por qué no traducir nuestras obras a dicho idioma ampliando así sus posibilidades de éxito y, sobre todo, difusión? Porque es muy caro, ¿verdad? Pues he aquí una noticia alentadora: con El búnker de Noé (Amazon / Kobo) estamos llevando a cabo un experimento novedoso y demoledor: una traducción colectiva, al más puro estilo Crowdfunding. ¿Por qué? Porque la gente sabe lo que quiere y quiere ayudar; porque si te entregas a los demás, los demás se entregan a ti; porque al margen de las condiciones de un mercado en un determinado lugar, el mundo siempre es mucho mayor; porque, en definitiva, tenemos que dejar de quejarnos y actuar y a la gente, amigos míos, a la gente (esa entidad abstracta)… nadie puede detenerla. De modo que, probablemente, un NOAH´S BUNKER aterrice en USA e Inglaterra (incluso en papel) antes que aquí. La batalla no ha hecho más que comenzar. Stay Tuned!!!

 

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