La revolución de los alfajores

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Hoy hace un mes justo que La abuela que cruzó el mundo en una bicicleta (Ediciones Urano) aterrizó en todas las librerías españolas.

Es muy pronto para hacer una valoración de la acogida que está teniendo, pero sí cabe dar las gracias a un montón de personas sin las cuales esta aventura no habría sido posible.

A fecha de hoy (¡un mes después del lanzamiento!), puedo decir que la novela ha vendido los derechos de traducción a Alemania, Bulgaria y Grecia. Y hay más sorpresas que iremos desvelando poco a poco. Todo esto no habría sido posible sin el trabajo de mi agente Sandra Bruna y su fabuloso equipo.

Desconozco cómo está funcionando la novela en nuestro país (de vosotros y de vosotras depende esto), y me gustaría que fuera bien, ya que Urano depositó su confianza en mí en primer lugar y quisiera demostrarles que estaban en lo cierto.

He dejado para el final la persona más importante dentro de este proceso: mi querida editora, y brillante escritora, Rocío CarmonaSin su intuición, su valentía y su buen hacer, este sueño no habría podido tener lugar. Mi deuda con ella es infinita.

Escribo esta nota un tanto prematura ya que, con independencia de las ventas (que espero que sean muchas 😎), estoy muy orgulloso y agradecido por el trabajo y la fe de la editorial. Todo el equipo se ha volcado en mi trabajo y me he sentido muy arropado.

Por cierto, si queréis participar en el sorteo de tres ejemplares de la novela y unas cajas de alfajores, podéis echar un vistazo al concurso que ha organizado Urano. ¡Sólo quedan unos días!

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Los pasajeros (The Passengers)

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Dedicado a José Ángel Martos

Mi deuda con él es enorme

Tal y como se anunció en la revista Qué Leer y como yo mismo adelanté en este post, hoy hago públicos varios aspectos de mi nueva novela, llamada, sin más dilación, Los pasajeros (The Passengers).

El motivo de elegir este día es, por un lado, que coincide con el día de los enamorados (y yo estoy enamorado de vosotros, que leéis estas palabras en este preciso instante) y, por otra, algo más personal: la fecha coincide con el décimo aniversario de mi hijo Adrián.

Hay varias diferencias entre esta novela y las anteriores: la ausencia de León Poiccard, Maribel Salgado y Cía.; el debilitamiento de la parte racional y una apuesta sólida por las emociones y el instinto; la expulsión del elemento conspiranoico (la serie anonymous diagnosticaba ciertos problemas; en Los pasajeros se ofrecen líneas de solución); un mayor lirismo, si se quiere ver así –una mayor carga literaria en sentido estricto y ligeramente menos comercial– y lo más importante: el desarrollo o creación de la novela será «transmitido» a tiempo real.

Compartiré con vosotros dudas, avances, problemas, atascos, documentos, opiniones, datos, etc. Al final tendréis la novela «que habéis escrito vosotros».

SINOPSIS:

En líneas generales, Los pasajeros es una historia sobre reencarnación y viajes en el tiempo, con un matiz: la mayor parte de las tesis serán avaladas por argumentos científicos (en ocasiones procedentes de la ciencia límite e otras abiertamente pseudocientíficos).

Cinco pintorescos personajes acaban encontrándose «por azar» en extrañas circunstancias. Huelga decir que la casualidad es expulsada de manera automática de la historia desde el primer minuto y la omnipresencia del dharma (u orden cósmico del mundo) se palpará con fuerza. Poco a poco, irán advirtiendo que tienen que llevar a cabo una misión, sin saber muy bien cuál. Como si de la resolución de un puzle se tratase, los cinco pasajeros tendrán que montar una compleja muñeca matrioska narrativa repleta de emociones, humanidad y enemigos. ¿Qué misterio será el que deban resolver? ¿Por qué se verán obligados a recurrir a los saltos en el tiempo? ¿En qué sentido y de qué modo?

PERSONAJES:

Los cinco convocados son:

  • Teresa de Silva: filósofa y lectora voraz de G.K. Chesterton. Sofisticada, elegante y siempre vestida de negro.
  • Nico García: un chaval de dieciséis años que vive en una furgoneta con su padre, antiguo carpintero arrojado al desahucio por falta de trabajo.
  • Don Diego de la Vega, alias El Zorro: así es. Un tipo que afirma ser Don Diego de la Vega aparece sin saber cómo en 2013, en el sur de España, vestido como El Zorro. ¿Será un impostor o un mero imitador?
  • Timoteo «Tim» Heredia: Médium. Recibe la señal de que debe localizar a Teresa de Silva y, después, advertirá que su misión es transmitir un mensaje del «más allá» a los convocados y, por extensión, al resto de la humanidad, pero cuyo contenido todavía desconoce.
  • Cata: una gata muy especial. [Anécdota1: mi gata en la vida real se llama Catalina].

A fin de organizar y poder rastrear los avances de la novela, propongo emplear el hashtag #LosPasajeros (#ThePassengers para los amigos americanos). En otras redes sociales y en otros medios ya nos iremos organizando (se admiten sugerencias).

Ni que decir tiene que el reto es potente. A nivel personal, implica que la presión es grande (¡No podría teneros a la expectativa tres años!). Fiel al modelo Stephen King, me comprometo a escribir mis 2.000 palabras al día y que la novela esté a vuestra disposición en 2014.

Como ya señalé en su momento, otra de las novedades reside en que Los pasajeros no será subida de forma inmediata a Amazon, Kobo ni ninguna otra plataforma digital, sino que recorrerá los caminos tradicionales de editores, concursos, etc. Sólo en caso de que no pueda llegar a vosotros en formato tradicional, será puesta a vuestra disposición de manera gratuita en versión electrónica.

Así pues, demos la bienvenida a #LosPasajeros. Buen viaje.